MAMÁ

Jamás voy a ser como ella!!! Fue el primer pensamiento furitivo que saltó a mi cabeza después del primer pleito con mi mamá. Un portazo desde mi cuarto, le recalca mi frustración, y un sábado sin ayudarle a limpiar la casa le recuerda que aún sigo con la ley del hielo. Y ella a su vez, con su risa casi burlesca e insoportable a mis oidos, me recuerda quien manda en su casa. Como si mis berrinches y vociferaciones no le causaran el más mínimo efecto.


Con los años he aprendido a reirme de la vida, y de las situaciones tan absurdas que hacen que de pronto sienta como si se me viniera el mundo encima. Como tanto pleito con mi madre.


A estas alturas me pregunto, was it really worth it?


Preciso decir que mi mamá no es la persona más afectiva en este mundo, de hecho, los abrazos, las disculpas y explicaciones salen sobrando para ella... Y solo, hasta hace muy poco tiempo, caí en cuenta de cómo ella, con otras acciones, siempre me quiso decir a través de mis ya casi 30 años: Te amo.


Cuando estaba en el kínder, me molestaba que no me comprara churritos fritos con chile y limón. No quiero que comas chatarras, me contestaba. En su lugar, sacaba un toperware lleno de fruta, que yo, aunque con ganas de devorarme aquel manjar, le devolvía con gestos malagradecidos. Pero lo que mas me molestaba en aquellos días, eran las veces que me quedaba hasta el final de clases, esperando a que llegara por mi. Me preguntaba porque iban por los demás niños tan temprano, y yo como mensa me quedaba sola ahí sentada, viendo fijamente el cancel del Jack and Jill, wondering cuando se dignaría mi mamá a aparecer, como también lo hacía en cualquier otro evento escolar que tuviera. She was always late! Y ella siempre respondía, tengo que trabajar Carmen Leticia, algún día lo entenderás.


Más adelante, las quedadas a dormir. Uff, si más no recuerdo, puedo contar con los dedos de mis manos las veces que he ido a un sleep-over. Eran los típicos días de primaria donde cada niña se turna una vez a la semana para invitar a pasar el resto del día a la parvada de amigas. Seguidas de una super fantástica pijamada, con tents de colchas floreadas y batallas de almohadazos. Yo solo tenía permiso para ir a comer, jugar un rato, y cuando eran las 8pm, como cenicienta, mi mamá pasaba por mi, ni un minuto más, ni un minuto menos. Más larga la cara, no la podía tener en todo el camino de regreso a mi casa, porque me estaba perdiendo de la diversión maaas grande del mundo, según yo. Mi mamá nunca me contestó porque no me dejaba dormir en las casas de mis amigas a mis escasos 7 años. Solamente me decía que no, y punto. Si bien me iba, me daba su speech de que eso de estar dando lata en casas ajenas no le gustaba para nada; y ahí terminaba la platica.


En cuestiones $$$; si quería que me comprara algo, tenía que ahorrar lo que me daba los domingos, o trabajar para obtenerlo. Un día me llego con una caja de duvalines y una bolsa de paletas de semáforo, y me preguntó: Quieres la barbie roquera? Aquí la tienes. Vende todo lo que te traje, duplica tu ganancia, y con ese dinero, vemos que hacemos para que obtengas lo que quieres. WHAT! En mi vida había oído de ahorrar y/o trabajar. Si en esos años a duras penas pensaba en hacer la tarea y jugar a los encantados. Que es eso de trabajar? Ahorrar? Duplicar ganacias????


La secundaria pasó un poco más desapercibida. Empezé a tener mas libertad, mi mamá se la pasaba trabajando básicamente forever. Eran días de levantarse a las 4am, hacer el aseo, desayuno, dejar lista la comida, los uniformes planchados y no verla hasta las 9pm otra vez. Freeeedom. Pero como en toda época quinceañera, sin pedírselo a Diosito, me agarro el trauma de la soledad adolescente. Donde supuestamente necesite más a mi mamá y como siempre, she was never there. Ser libre ya no tenía ni chiste, ni significado. Y entonces, le reprochaba que siempre me dejara sola. Con tanta hormona loca, ya ni sabia que pensar.


En la prepa, definitivamente me sentía la hija no querida. El frijol negro de cualquier familia, y muchas de las cosas que hize, fueron para, según yo, divertirme, cuando en el fondo sabía que cualquier paso que diera, iba a enfadar a mi mamá hasta el alma, pero MUCHO. Los días de las tomaderas y las fumaderas. Los primeros antros y los novios mal vestidos que le harían la vida imposible a cualquier madre. Pasábamos largos lapsos sin hablarnos. Casi nos sentíamos extrañas en el mismo cuarto. Fueron días extremadamente agotadores. Mi mamá ya no tenía control sobre mi, y lo sabía. Yo solo me reía, sin imaginarme el daño que le hacía verme como una desconocida. Aún así, mi cena siempre siguió servida, las levantadas de ella no cambiaban de horario (así se quedara despierta esperándome los sábados hasta que llegara de mis salidas). La casa seguía constantemente impecable, mi ropa limpia, y los uniformes planchados.


A mis 20’s todo empeoro. Ya me sabia el teje y maneje de su mente y de cómo podría burlarla sin que se diera cuenta. Pausa. Acaso dije, sin que sediera cuenta? Siempre se dió cuenta. Pero llega un momento en la vida de una como madre, que bloquea ciertos aspectos de su relación con los hijos por el bien de todos. Eso no quiere decir que no sepan whatsoever. Nooo. Las mamás siempre saben. Trust me.


Y siguieron los pleitos, las llamadas a todas horas: Donde estas? Donde andas? Ya vente. No?? Ahí voy por ti cabr…, los castigos, las reconciliaciones, y las de quisiera largarme de aquiii, me tienes traumada!!! Ya no te soportooo!!! Carmen Leticiaaaa!!!! Cuando tengas hijos sabrás… And so and so, and on and on.

Hasta el día que..Desempeñé por primera vez el papel de madre. El de mi madre. Me atrevo a confesar, que soy ella, en otro cuerpo. Soy ella y peor.
Ya caí en cuenta del por que, de todo lo que he vivido a su lado. Ya se porque no me dejaba quedarme a dormir en casas ajenas y porque me obligaba a desayunar todas las mañanas. Porque no me dejaba comer comida chatarra y porque me enseñó la virtud del ahorro y el trabajo. Comprendo porque muchas veces me dejo papaloteando en pleno festival y muchas otras ni se apareció. Aprecio mi vida y todo lo que me ha dado, porque sin su trabajo, hoy, no estaría donde quiera que me paro. Me enorgullece tener una casa impecable y que la gente me diga, que mamá tan limpia tienes. Que mamá tan trabajadora. Que mamá tan dedicada.


Así pues, hablar de mi madre me tomaría toda la vida. Es la historia más bittersweet que tengo con un personaje importante. El más influyente de toda mi vida. E irónicamente, la que mas amo por sobre todas las cosas y sé, la que más me ama a mi. La que sigue al pendiente, ahora, de mi familia y la que siempre va estar ahí cuando la necesite. A la que ahora, llamo a todas horas del día, y busco para su consejo.


Honestamente, no habría mejor regalo en este mundo que poder llegar a ser aunque sea tantito como mi mamá.


Y aunque las paces estén echas; los abrazos y los gestos cursis no florecen. Todavía dice que siente que se asfixia si alguien se le acerca. Le apenan los besos y le parecen innecesarios.


Por eso, con que me llame por mi nombre completo, se lo mucho que le importo. No necesito de besos, ni abrazos para saber que soy su hija tan querida.


Pero creo que este año haré una excepción. La voy a agarrar del pescuezo, le voy a plantar un beso en toda la cara, mientras la asfixio con el abrazo más grande que jamás haya recibido. Le voy a dar las gracias por haberme ayudado a moldear la mujer que soy, (así como me ven) echa y derecha; y le voy a decir que el único trauma que siempre tuve es no haberme dado cuenta antes que siempre he tenido, a mi ver, la mejor FUCKING MAMÁ EVER!

Te quiero Mamá!!!!!!!

CHILDHOOD CATH UP



No se como empezó, que alguna vez, mis hermanos y yo decidimos jugar a "quisiera tener una alberca llena de..." therefore, mencionabamos algo que nos tuviera traumados en ese entonces, ya fuera un juguete, comida, bebida, o cualquier cosa material que llenara nuestras mentes desafiantes.

Mi hermano más pequeño, en aquel entonces, era fanático del tocino. Yo, 4 años mas grande, me inclinaba por las joyas de fantasia, y el mayor, un año mas grande que yo, por los video juegos. Unos años después, caimos en cuenta que una alberca llena de dinero podría ser la solución a todos nuestros sueños, sin tener que renunciar al resto de ellos; empezando porque nos dimos cuenta que mucho de una sola cosa era demasiado, y que tarde o temprano nos iba empalagar, aburrir, y hasta la llegariamos a odiar.

Así que, desde que descubrimos que la alberca llena de dinero era la solución mas factible, optamos por siempre responder los mismo: dinero-dinero-dinero. Little did we know, que sin darnos cuenta, el fucking dinero nos cobraría el cheque de la emoción y peor aún, de la imaginación y la diversión, porque jamás mencionamos "la alberca llena de..." otra vez en nuestras vidas.
Hasta ayer que me encontré con esto:












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DE CHILE, DULCE Y MANTECA

RECESSION? WHAT RECESSION???

Leí en el headline de una de mis páginas bíblicas en internet.

Mario Armando Lavandeira Jr., mejor conocido en el mundo de la farándula como Pérez Hilton, se mofaba a diestra y siniestra de la muy sonada recesión, que Estados Unidos había anunciando a principios de este año. La prueba acusadora era una fotografía de Marky Mark descendiendo de su flamante bentley continental GT, negro azabache, con sus respectivos rines de 22”, cromados (muy posiblemente en platino), interiores indiscutiblemente de piel y todas las tecnologías GPS que pueda haber; con unos cientos de miles de caballos de fuerza y mas de 100 cilindros, o por lo menos los necesarios para que de un $500-ton nomás agarre fuerza para el arranque. Ah! La vida de los famosos.

Mientras yo, en mi México querido, si que siento la recesión, Y BIEN.
A finales del 2008, todo lo que leía, veía y escuchaba me parecía tan lejano, que sentía que si acaso me iba a tocar, sería de rozón; o como esas historias que los abuelos cuentan de cuando eran jóvenes. Ni el cuentón de los ameros me sacudió el polvo. Es más, ni cosquillas me hizo.

Mis queridos amigos. Lo de los ameros no se ha comprobado, pero ya no quiero ni investigar! Esto del bache económico me tiene de cabeza. Más de la mitad de mis amigos perdieron su empleo, mientras la otra mitad sigue sin encontrar trabajo. La tercera parte de los que perdieron el empleo, no los liquidaron conforme a la ley; a los menos afortunados, ni siquiera los liquidaron. Por que? Porque estaban trabajando bajo un contrato mensual que podía, o no, ser renovado, y con tan poco tiempo laborando, no te da derecho a nada; no liquidación, no finiquito, no utilidades, no nothing; y así, sin más, el patrón con la mano en la cintura puede decirte: see you later aligator. Sin olvidar el resto de la bola, que si trabajan, pero sin goce de Seguro e Infonavit.

Personalmente, todavía conservo mi trabajo (thank God); pero el dinero que recibo, nomás lo rolo. Entre Liverpool y las tarjetas de crédito, no hayo como jinetear lo poco que me queda de comprar uno que otro gusto por internet, (en realidad calzones, así que más bien es necesidad, no gusto pipipipi).

Lo que jamás; le entré a un ahorro, (que ya gasté) y sigo pagando la deuda.

Hasta al concurso del departamento coca-cola Light entré! Ya llevo 80 probabilidades de ganar (cada tapa es un boleto).

Y lo que si de plano TSSS. En un momento de idiotez combinado con otros elementos, un día de la semana pasada, tuve el descaro de hacer una de las estupideces más grandes de mi vida. Para no hacer el cuento largo porque todavía me muero de coraje y desilusión, gasté 120 pesos de mi preciado crédito de celular….SIII, dije crédito de celular, en un estúpido telejuego, en donde lo único que tenía que hacer era adivinar un país de América. Hasta la conductora ayudaba con letras, y el televidente tenía que adivinar el resto de la palabra. Yo tenía COLOMBIA! Por Dios, nadie llamaba, y yo ya había adivinado Colombia. Para esto, antes de animarme a marcar, ya tenía unos 20 minutos con la mirada clavada al televisor, no dando crédito a lo que mis ojos veían. Eran las 3am de la mañana, nadie marcaba, los teléfonos no sonaban, la buena mujer me miraba fijamente desde el estudio de televisión rogándome que levantara el auricular y le llamara dando la respuesta correcta, que según yo, nadie adivinaba, o en su defecto, a nadie le importaba, porque quien en su sano juicio estaría despierto a esa hora? OBVIO que por eso no había llamadas. El premio subía y subía hasta que alcanzo los infames $5,000 que me despojaron de mi preciado tiempo aire.
Prrr…prrr…prrr…las manos me sudaban, no sabia si era de nervios o de apretar tanto el teléfono porque la espera me parecía eterna. Hasta que una máquina contestadota recibió mis ilusiones con la puñalada más certera que le pudo dar a mi ingenuidad. SIGUE PARTICIPANDO, ESTAS CERCA DE GANAR.

No conforme, marque otra, y otra vez. Al fin y al cabo la tercera es la vencida, pensé. Y me venció la desesperación. Me venció el sueño americano, y la modorrez.

EL SUEÑO AMERICANO. Hasta bonito se oye. Eso de un día dormir en un bote de basura, y al segundo día, adquirir un Penthouse en la gran manzana, a escasos pasos de Saks Fifth, sobre la Avenida que lleva su nombre. Todo eso adornado por su lema tan famoso: “God Bless America” y el segundo en orden de aparición: “Everything is Possible”. A poco no se le antoja a uno?

Para mi, lo ideal, en cuanto a SUEÑO MEXICANO se refiere, sería afiliarme a un partido político, y con un poco de suerte, postularme a diputada. Ya no pido senado, ni mucho menos la presidencia. Ser diputado exige mucho menos trabajo, alcanzan fuero, les pagan todos los viáticos por irse a pasear a la cámara y por si fuera poco, quedan exentos del pago de impuestos. Y con esos sueldasos, uffff! Ollitas para la baba. Aparte, los partidos ya no piden candidatos con peinado de chongo y ética profesional, sino gente que jale más populacho, que destaque en cualquier campo social, y vámonos recio. Por eso tanto cantante, y sombrerudo (a) en las contiendas. El que canta, con su voz derrite a cualquier doña mal-parqueada, y el vaquero chido, se gana el voto de los que gustan de los ranchos y el Recodo. Callate! Que hasta artistas se hacen! Pueden hacer sus escándalos en vías públicas, en deplorable estado de ebriedad; y si te descuidas tantito, al que suben a la patrulla es a ti, por mitotero, arguendero y soplón. Y al del fuero...unas palmaditas en la espalda, and he´s good to go.

Mientras tanto, en ciudad Gótica, las calles siguen inundándose, encharcándose y haciéndose lodo. En mis 30 años de vida no he visto que aunque sea les avienten con un adoquin. Y lo de la inundación es realidad y sarcasmo, o nomás, de plano, no hay agua donde debería, porque aún existen colonias enteras sin agua. Si las que regularmente tienen el servicio, lo pierden cada dos meses! Ojala, en lugar de las calles, se inundaran los tinacos. Pero eso si, el recibo sigue llegando sin pena ni demora.

Y donde quedaron los diputados? Pos quien sabe. De seguro estarán cobrando su chequesón. Para el dinero, siempre hay tiempo. Para lo que no hay tiempo es para que nos sigan apantallando con promesas, caballos, bailes y conciertos. Estamos en el pozo; en un pozo sin agua porque no tenemos un servicio regular; con los zapatos terregosos porque no tenemos calles decentes; con las rodillas raspadas porque no hay campos de futbol; en una desesperación económica porque el dinero nada más lo olemos y el trabajo nomás no lo encontramos. Y lo más decadente, en una inmensa IGNORANCIA porque las escuelas públicas ni a pizarrón llegan.

No es justo! Pensemos en nosotros. Votemos por quien se lo merezca. Que se postule gente de bien, con visión, estudios, preparación personal; y no cualquier mequetrefe que solo piensa en su beneficio. Podemos exigir porque nosotros pagamos sus sueldos! Quiero que el sueño mexicano sea lo que nosotros hagamos de él. Nos pertenece a nosotros, y ninguna persona mal preparada y mal intencionada debe arrebatárnoslo. Es nuestro legítimo derecho despojar a los malos políticos de su sueño mexicano, que solo consiste en conveniencia, robo, y enriquecimiento propio. Pensemos a quien mandamos a que nos represente, alguien que ame nuestro puerto, que busque su mejora y nuestro beneficio. No pido oro, ni pido plata, solo pido un Mazatlán decente, fresco, con trabajo y prometedor. O que, tu no?