RITA, MI AMADA


De mis más intrepidos recuerdos de unos cuantos años atrás, está el árido malecón que adornaba mi puerto que tanto quiero. Una bahia con un recorrido impresionante y larguísimo, que con tan bella vista es inevitable nunca haberlo pisado.
Dije árido malecón?
Quiero decir ROÑOSO, brusco, pedregoso, gastado e insoportable para mis teen ages en patines. De hecho debería darle mas importancia a la palabra INTREPIDO, porque eso era justamente hacer el recorrido del Pacífico hasta el Valentinos en carne propia y al rojo vivo, esquivando gente sobre una banqueta de metro y medio, donde hasta los perros se iban a hacer jogging y los de las paletas heladas apenas podían con sus carritos entre tanto tumulto.

Pero bueno, el punto es que nowadays, con tanto predial que paga uno, por fin medio remodelaron el malecón, lo pavimentaron otra vez y le dieron otro metro de ancho para que la gente, los perritos y los paleteros se paseen mas a sus anchas. Y la verdad que si se antoja pegar un slide por ahi. Patinar en lo "lisito" y dejar que el viento te lleve por donde te trajo. Y en mi busqueda por lo patines perfectos, encontré unos que según yo ni me quitaría para dormir. Hasta me sentí de 5 otra vez. Toda ansiosa y emocionada por lo que una tarjeta de crédito te puede dar. Felicidad efímera.

Escribiendo esto, recuerdo el flashazo del primer encuentro. Se llamaban "RITA".

Ahh Rita, que bonito nombre. Si tuviera una hija, le pusiera Rita. Y Rita para acá y Rita para allá. Rita toda forrada de negro con tela de abrigo y unas llantas relucientes con rines de aluminio y straps delanteros donde se lee "Rita" en letras cursivas azul cielo. Siento que siempre estuve esperando a Rita y que valió la pena la busqueda después de tanto patin feo, de colores innombrables y diseños de mal gusto.

Rita ahorita es mi mundo del skate, y me muero por tenerlos ya en mis manos.

Debajo de Rita encontré a "Fat Joe". Tan chulos como Rita. Como la pareja perfecta de igual diseño y parecidas proporciones.

Si mi novio patinara, le regalaría los Fat Joe, para que junto con Rita, paseen por mi bonito malecón y con la velocidad de nuestros cuerpos dibujemos Rita♥Joe 4ever in luv.

EL INVIERNO QUE NUNCA LLEGO


Nunca pensé que lo diría, pero un peculiar día de Julio, de mi ronco pecho, salió tan natural y sincero, que en verdad me lo creí. Cada gota salada que recorría mis mejillas me aferraba más al día en que por fin mi blusa no se pegaría como calca a mi espalda, la espalda al asiento del auto, y el asiento del auto a mi pelo. Era un círculo vicioso, pero de los feos, de los que sabes que son irremediables, tienen que suceder, tienes que sufrir, tienes que luchar contra la naturaleza, y al final rendirte porque no te queda mas que lidiar con la realidad…el calor mazatleco.

Cuando te acabarás maldito mother fuck…

Yo? Maldiciendo el verano? Mi estación sagrada? El tiempo de delicias en la calle? Mis sueños de miles de raspados de coco haciéndome rueda, esperando que los deleite con todas las ganas de mi alma; deliciosas chamoyadas infestadas de tajin, interminables bolis de cajeta y un centenar de cervezas en la playa. Paraiso right? Pues el paraíso con todo y chile se esfumo el día en que una paleta de la Michoacana no pudo mantener su compustura y se me embarro por todo el brazo, hasta los codos.

Así que, entre tanto berrinche pasó Agosto, llegó Noviembre, y con él, unas lluvias tan frías que casi hacen que me arrepintiera de haber tentado al diablo.

En cuanto pude, corrí a las maletas donde guardo mis tesoros invernales, y de entre todo, lo primero que salió (como siempre) fue mi inseparable par de guantes vintage, negros, del piel, que para mi son un must para sentirse uno acá, ad hoc para la ocasión.

Con toda la emoción del mundo empezé a categorizar las prendas de moda otoño-invierno 2009 que usaría como los 10 mandamientos de la ley de Dios.
Sombreros, medias , mallas, bufandas, ponchos, mas guantes, mascadas, pañuelos, botas, piel, piel, piel. Saqué como para tirar al cielo. Cosa que literalmente hize, justo como si me encontrara un maletín lleno de billetes (movie like).

Cuando volví a la realidad de mi pintoresco guardaropa decembrino (y sin los billetes obviamente), caí en cuenta que no tenía casi nada de nada, de nada, pero nadita que Alexander Wang aprobaría, y el mismo Karl Lagerfeld hasta con el abanico me daría en la cabeza mientras torciera la boca lo mas chueca posible para ahora si preguntar : Carmen WHO? (sin el sarcasmo requerido).

Que horror! Sentí que me moría. A como diera lugar tenía que sacar un guardarropa que de principio a fin ya no tuviera que ver con franelas, palestinas o cuadros.
Negro era, y negro tenía que ser. Negro como la nochi, sobrio como el invierno. Gris de perdida, es más, hasta tiznado, con tal de tener oscuridad en mi closet. Tanto así, que llegué hasta el punto de pintarme el pelo claro para que los outfits resaltaran y dieran el efecto deseado.

El cometido se cumplió, rasgando por aquí y por allá. Tanto, que todavía tengo media colección enfilada en el perchero del olvido.

Ya es Enero y es hora que no siento el rigor en los huesos. Ni los aires nocturnos me resfrían, y los guantes siguen en mi bolsa “en caso de” pero es menos al caso traerlos puestos como loca por la calle sin ningún sentido.

Si uso negro, para medio día siento que me prendieron fuego. Los grises los he ido relevando por claros y de plano los tiznados, ni la pena vale usarlos todos gastados, a menos que me rolen un carrito de la ley y un cerro de bolsas de hule para andar por todo Maza rejuntando latas a diestra y siniestra.

Y mi propósito para año nuevo? To-stop-bitching-around :)

SO CAN YOU

Obama arrasó. Se leyó en todos los titulares de ayer. En internet, periódicos, noticieros, programas financieros, de política y hasta de chismes faranduleros.

Por ahí me enteré que el super mega mogul and bad boy, Sean John, mejor conocido como “Puff Daddy” lloró como niño en navidad cuando anunciaron el ganador absoluto de las elecciones; mientras que la chica de caderas candentes “Beyonce” se durmió entre sollorisas con el rimel escurriéndole como chapopote por las mejillas.

Oprah Winfrey encabezó la lista de supporters since day one. Y el día de ayer también declaró, que justo el año pasado, cuando Barack Obama inició su campaña para la presidencia de los Estados unidos, ella a su vez, elaboró un VISION BOARD, al cual le anexó una foto de la Casa Blanca, con una foto de Obama al lado, y debajo de todo el merjunje, pegó un recorte del vestido que ella usaría el día de la celebración del triunfo de su favorito.
Para hacer el ritual todavía mas creíble, una semana antes de las elecciones le dijo a su asistente que le sacara el vestido del closet para que se fuera “airando” porque faltaban solo unos días para que se lo estrenara. Que tal!

Verdad o mentira, ustedes decidan. Quien ha visto “The Secret”, saben de que hablo.
¿A quien no le han contado tantas y tantas historias verídicas acerca de ello?
Insane, I know!

Desde que yo vi el dichoso documental, no me he sentado en el sillón de mi casa imaginándome en mi carro de ensueño. Ni tampoco he hecho el visión board, ni mucho menos me he puesto una piedra en la bolsa de mi pantalón (principalmente porque es raro que use pantalones). Admito que ya hize lo del billete de dólar, y no le agregué los 6 ceros del millón, le puse cuanto cero me cupo en le mentado billete. También trato de no pensar en lo que tengo que pagar, sino en lo que voy a recibir, el problema es que en cuanto recibo, ya estoy en internet comprándome zapatos.

Lo chistoso es que aún así sigo creyendo, y lo sigo intentando, y veo resultados en otras personas y eso me motiva a no dejar morir el sueño de la famosa “Ley de atracción”.

Un día decidí con determinación que ya, AHORA SI! Iba comprar mi pizarroncito mágico con las tachuelitas de colores que vi en Office Depot, y obvio, si el pizarroncito era de corcho fosforescente mucho mejor (por aquello de atraer las cosas con mas intensidad).

Por una o por otra no compré el pizarrón, no compre las tachuelas, no hubo recortes porque me pesa cortar mis revistas de moda y en conclusión ya no hubo pizarrón mágico por donde le buscara.

¿Si tan fácil se ve, por que yo no puedo? Es la pregunta que una que otra noche ataca mi sueño como si me echara un café expresso antes de dormir.
Lo alentador es que día tras día me siguen sorprendiendo las fantásticas historias que la gente cuenta acerca de que se les concedió esto o aquello.
Dicen que con visionar el deseo, ya sea objeto, decisión, o sentimiento, solito te llega. Acariciarlo, sentirlo, poseerlo, aunque todavía no se haga tangible.

En fin, me emociona que el éxito trascienda y la fe se fortalezca. Que le vaya bien a la gente y que simplemente sea feliz. A fin de cuentas es como debe ser, no?

Ayer Oprah reafirmó mi esperanza, y antier, pareciera que Barack Obama escuchó mis berrinches, porque sentí su mirada en el televisor como si me estuviera hablando directo a los ojos cuando dijo : “SI YO PUDE, USTEDES TAMBIÉN PUEDEN !”